sábado, marzo 19, 2005
Lloro de miedo... no se que hacer.
Tengo tanto miedo de sufrir y hacer sufrir...
..otra vez..
Y lo que debiera ser hermoso, esta empañado por algo tan absurdo como el miedo.
Son las 4 de la mañana, y ya no se que hacer. Me retuerzo en el aburrimiento...
Recien estuve mirando cosas viejas, jaja, es gracioso leer como sentía y las cosas que pensaba de temas que todavía me atormentan. Hace años. Cuando todo era mas simple.
Geez... las cosas SON simples. Más de lo que pienso que son, pero MUCHISIMO más.
Y es tan fácil ser feliz como estar triste, es tan fácil dejar que las cosas pasen y nos inflen el alma de experiencias, buenas y malas. Pero a eso, en mis tierras, le decimos "aprender". ¿Aprender a qué? A vivir.
No creo que nunca nos graduemos en esta escuela que se llama vida, siempre hay algo nuevo, siempre hay algo más.
Lo que mas cuesta, creo, es aprender a aceptar y volver a empezar, a caer y levantarse. ¡Y no siempre caer significa que estés perdiendo! No hay mal que por bien no venga, como se dice, y todo sirve, claro está.
Otra es tomar las cosas con calma. No apurarse. No desesperar.
No todo tiene porque ser YA. Y no todo tiene porqué ser como nosotros esperábamos. Las oportunidades pueden o no, presentarse de una manera fácil de reconocer. Hay veces que están camufladas, pero nosotros, ciegos y esperando que las cosas vengan servidas en bandeja, no las vemos. Y se esfuman... las oportunidades no duran mucho, son como las mariposas.
Así es, hay un cielo lleno de mariposas...
Sisi, muy bonito todo, pero... ¿En casa de herrero cuchillo de palo?
Tal vez.
Tengo miedo de repetir experiencias. Tengo miedo de que los resultados sean iguales, aunque en realidad eso no sea posible porque cada experiencia es única en sí...
Autodestruirse por no lograr un cometido... llorar por algo que no lo merecía... capricho... grita capricho todo esto.
Pero es TAN fácil caer en un capricho.
Y soy TAN débil xD
Aunque, apartir de mis lágrimas nació todo lo que tengo ahora...
No quería compartir el mundo con aquel que todo me había quitado, hasta la sonrisa... y encontré otro donde las flores realmente crecían. ¿Virtualmente crecían? Que se yo.
Otra vez, no hay mal que por bien no venga.
Y aunque esto suene sencillo, pagar el precio por un nuevo amanecer no me parece razonable... no en este momento.
Me pregunto cuan lastimada voy a salir esta vez.
Sé que voy a sacar algo bueno de última, siempre pasa, pero no quiero sufrir mas. No quiero pagar el precio de aprender. Tal vez quiero, pero tengo miedo de hacerlo.
Aunque pensando así, salgan bien o mal las cosas, voy a salir ganando. ¿Tiene sentido eso? No se. xD
Divago y me pierdo en mis pensamientos.
Está todo tan claro, pero de algún modo no puedo dejar de sentir temor. ¿Será normal?
Releyendo, si todo fuera TAN así, no habría diferencia entre perder y ganar. ¿Y es que la hay?
La experiencia viene a ser "el premio consuelo" porque en realidad aprender no es el móvil de casi nadie. La gente vive para ser feliz. Y perder, generalmente, no ofrece como resultado inmediato ser feliz. A la larga... puede ser.
PD: esto es de anoche ^^
Enviado por
Romina as 2:54 p. m..