miércoles, marzo 23, 2005
Hoy me di cuenta que por más buenas intenciones y ganas que tenga uno de hacer las cosas bien, hay cosas que
simplemente no tienen que ser.
Aunque la última palabra nunca está dicha...
...pero en este caso no voy a ser yo quien siga hablando.
Me voy a morder la lengua otra vez.
Enviado por
Romina as 10:28 p. m..